
La sala de vapor y el «segundo aliento»
Una camilla amplia a la altura justa y aire fresco dentro del vapor
El confort en la banya no es solo el calor, sino también cómo está pensada la propia sala de vapor. Hemos cuidado cada detalle: desde una camilla cómoda hasta un sistema de aire fresco, para que el vapor se disfrute con facilidad.
Camilla de vapor amplia
Nuestra camilla de vapor es amplia y está a la altura justa: puedes tumbarte cómodamente cuan largo eres, y al maestro le resulta fácil trabajar con los veniki sin agacharse. Un reposacabezas suave hace el descanso aún más cómodo — el cuerpo se relaja por completo y el vapor resulta suave y agradable.

«Segundo aliento» — aire fresco en el vapor
El calor intenso sin aire fresco se vuelve enseguida sofocante. Por eso contamos con ventilación de aire de impulsión — ese «segundo aliento»: el aire fresco entra directamente en la sala de vapor, por lo que se respira con facilidad incluso con el vapor más fuerte, y el oxígeno alcanza para toda la sesión.

Entrada de aire bien pensada
La entrada de aire es fácil de regular: una válvula ajustable permite adaptar el flujo a un régimen cómodo. El aire fresco se distribuye de forma uniforme, sin corrientes — así se logra un vapor suave, «vivo» y ligero.

Una buena sala de vapor es la mitad del placer de la banya. Ven a sentir la diferencia.
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